un cuento en cuaresma

 

Con una mirada natural, a mitad de la Cuaresma nos llega este  cuento

Estaba cerca de la puerta de la cocina cuando el pequeño ratón oyó unos pasos de alguien que bajaba las escaleras y se aproximaba, a oscuras, hacia donde él estaba. Rápidamente se escondió. Era un ratoncito de pelo gris-parduzco, y como todos los roedores se había pasado la vida correteando por el suelo, ocultándose de agujero en agujero -siempre con miedo-, cada vez que presentía los zapatos grandes y amenazadores de quien le podría pisar.

Pero un día este ratoncito se convirtió en pájaro. Las plumas eran del mismo color que su pelo, grisáceo tirando a marrón, como los más vulgares gorriones. Era un pájaro pequeño también, del mismo tamaño que el roedor, pero ahora ya no correteaba por el suelo lleno de miedo, sino que volaba. ¡Volaba, era libre! Y su pecho era de color rojo-anaranjado. Su pecho, su corazón eran de fuego. Se trataba de un lindo y sereno petirrojo.

En este caso no es un  petirrojo, sino una alondra, pero si te quieres alzar en su vuelo, no tienes más que desconectar unos minutos y escuchar esta pieza musical, divina, del compositor Ralph Vaughan Williams, Alondra ascendiendo.

¡A disfrutar, pues entramos en el Domingo de la Alegría!

acercándonos a la trascendencia

 

Sobraban las palabras y también el silencio, apenas había preguntas qué hacer y las respuestas se las llevaba el aire, porque lo que sí se podía percibir, era la presencia pura de D. José Manuel Domínguez y Dña. Pilar Prieto. Él es da “terra das Burgas” (Orense) y ella de Zaragoza; llevan casados 56 años y como ellos mismos dicen: unidos el Apóstol Santiago y la Virgen del Pilar.

Su matrimonio ha sido una peregrinación al corazón, alimentando la fe cada día con la eucaristía, la oración y la paciencia mutua. Una de las etapas más difíciles de su andadura fue cuando murió su hijo Pablo Domínguez, sacerdote y Decano  de la Facultad de Teología de San Dámaso (Madrid), mientras descendía el Moncayo, el 15 de febrero de 2009.  Aunque fue una cruz grande, sin embargo, sus rostros llenos de luz, nos transmiten el rostro del Resucitado. La herida no se cierra, pero ellos  hablan de que la presencia de su hijo, les ayuda a “mirar más para arriba”  y a que esa mirada sea más llena de felicidad, humildad y sencillez.

Están pasando unos días en la hospedería junto a su familia y mientras D. Jose Manuel goza con la expresividad de la salmodia –como él, que es pura expresividad-, Dña Pilar, con la autoridad y la sabiduría que le otorgan la profunda experiencia de casados,  dice a los jóvenes matrimonios, que vayan encajando las cosas durante toda la vida, pues cada época tiene lo suyo, pero si se tiene clara la meta –aunque los caminos sean distintos-, al final se puede compartir una sonrisa como la de ellos.

¡Gracias, José Manuel y Pilar, compartir un breve encuentro con vosotros ha sido la antesala del cielo!

¡¡ a toda pastilla !!

 

A poco tiempo del verano nos encontramos a toda pastilla –nunca mejor dicho-, haciendo pastillas de jabón, bálsamos, crema,…. y demás cosméticos para tener la tienda bien surtida en la temporada veraniega. También  estos días son propicios para excursiones de colegios, asociaciones y visitas al monasterio, sin olvidarnos de la afluencia, siempre refrescante y cosmopolita de peregrinos que recorren la variante espiritual del Camino de Santiago. Así que nos vienen muy bien las sabias palabras del Doctor Zhivago

 

¡Qué felicidad trabajar para uno mismo y para la familia desde la mañana a la noche, construirse una casa, cultivar la tierra para alimentarnos, hacernos nuestro propio mundo, como Robison, imitando al Creador en la creación del universo, renovarnos, renacer continuamente, imitando a la madre que nos dio a luz!

¡Cuántos pensamientos atraviesan la mente, cuántas cosas nuevas se piensan, cuando las manos se ocupan en un trabajo material, físico, en un trabajo rudo, cuando se nos proponen tareas razonables, realizables con las manos, y nos compensan con la alegría del éxito, cuando durante seis horas seguidas se desbasta con el hacha un tronco o se cava la tierra bajo el cielo desnudo que nos quema con su aliento sereno¡

(…)Anacoreta de la ciudad que fustigas la imaginación y los cansados nervios con un café fuerte o con el tabaco, desconoces el excitante más eficaz que consiste en la necesidad real y en la buena salud.

 

También es igualmente excitante hacer  el Camino de Santiago desde la interioridad y la contemplación de la Naturaleza.

¡Anímate este verano!

las rosas transfiguradas

 

Avanza la Cuaresma y la Liturgia nos presenta hoy el evangelio de la Transfiguración (Mt 17, 1-9): Jesús todo envuelto en luz. Así despedimos ayer a nuestro hermano Pablo del monasterio de Sobrado dos Monxes, él ya está transfigurado enteramente en el seno del Padre. Vestido con su blanca cogulla, el rostro  pálido y la madera de color claro, sostenía entre sus brazos la Regla de San Benito y un icono. El blanco lo envolvía todo.

Aunque existen rosas blancas, el texto siguiente del escritor portugués Eça de Queirós, habla de las rosas rojas

Mientras así pasaban y volvían a pasar, los bárbaros avistaban siempre, en las alturas, gruesas y tristes murallas rematadas por una cruz. Se trataba de los monasterios. Al principio subían al monte y derribaban las puertas a hachazos. Después, ya convertidos, se arrodillaban en las losas para tocar las santas reliquias. Dentro de esos muros, asaltados o traspuestos con reverencia y temor, encontraban silenciosos claustros, hombres que, con el rostro pálido oculto por la capucha, trazaban líneas sobre pergaminos, una capilla oscura y al fondo, más allá del pozo, un huerto donde se alzaba, entre hierbas aromáticas o medicinales, un arbusto cubierto de flores rojas, que los bárbaros no conocían.

Era la rosa, la rosa grecorromana, que en aquel vasto desastre había encontrado entre los monjes un refugio seguro y apacible. Allí estaba escondida y enclaustrada, con otros restos de la civilización destruida: aquellos rollos de pergamino que los monjes absortos releían y copiaban. Así se salvaron las glorias y los dones de la sociedad antigua. La rosa sobrevivió gracias al cuidado de la Iglesia junto con Horacio, que la había cantado.

¿Y si las rosas se transfigurasen en camelias? En  los claustros gallegos, la piedra está impregnada de oración y las camelias se enamoran del Silencio.

Nuestro hermano Pablo descansa en el claustro de Sobrado, junto a un árbol lleno de camelias blancas.

prados, ríos, arboredas

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“Prados, ríos, arboredas”,…..Así canta la poetisa gallega Rosalía de Castro, en su poema Adiós ríos, adiós fontes, rememorando la Naturaleza celta de su aldea. Y de arboledas se trata,  en esta semana que hemos comenzado una limpieza de la carballeira (robledal) del monasterio. Algunos eucaliptos habían crecido demasiado y peligraban el cementerio y la fábrica nueva de jabones. Todo un arte, el de derribar árboles, cuidando no dañar las especies nobles vecinas. Cada vez que cae uno de estos “gigantes” de la Naturaleza a alguna hermana se le encojen las entrañas, mientras que a otra el sonido de la motosierra y el trabajo entre la madera le resulta muy familiar.

Evoquemos a San Bernardo

El árbol de la vida únicamente está en el paraíso, y no es posible hallarlo fuera. Allí hunde sus raíces; allí está su lugar; allí extiende sus ramas y da fruto.

No hay nada que temer, el árbol de la vida sigue en pie, como nuestra ancestral carballeira, salpicada de castaños, acebos, alisos, tejos,….., y las primeras setas ¡¡¡.

el claustro camina cara a Compostela

peregrino-portugal

 

Tiempo de vendimia en el valle del Salnés y parece que a los peregrinos les gusta el albariño, pues han pasado por nuestro monasterio un grupo de Valencia, otro de Portugal, italianos, norteamericanos y hasta do Brasil. Los monjes de la Armenteira trajeron el carisma cisterciense a las faldas del monte Castrove y también las uvas de la Borgoña francesa de la que se elabora el preciado caldo gallego. Y por eso se llama albariño, porque al Císter se le conoce también como la Orden de los monjes blancos, por vestir cogulla blanca o de color albino y de ahí “albariño”.

Con el grupo de peregrinos“Camino del alma”, de Denia , iniciamos estos días muy compostelanos, celebrando el envío de estos caminantes del alma, entregándoles el bastón,  la vieira y el libro de ruta, en una atmósfera emotiva y  profunda, que hizo a las hermanas, también peregrinas.

 

vieira-borras

 

 

Este fluir de peregrinos de distintas nacionalidades hizo posible, que celebráramos la jornada de la Paz, convocada por el Papa Francisco y todos los líderes religiosos del planeta, el pasado día 20 de este mes, en Asís, de una forma más universal o católica –eso significa católico, universal-.

 

 

paloma-de-la-paz

 

Y en una muy especial comunión con el fundador de “Pueblo de Dios” y padre del grupo “Brotes de olivo”, Vicente Morales, que participó al día siguiente, 21 de Septiembre, en una reunión que tuvo lugar en nuestra casa, sobre cómo trabajar por la unidad de la Iglesia, escuchando ese anhelo desde el corazón y llevándolo a la vida desde la esencia del Evangelio. Su hijo Chito Morales, nos deleitó con algunos de los cantos de Brotes de olivo; su potente voz y los acordes orantes de su guitarra, resonaban en el claustro como la Presencia de Dios.

 

chito-morales

 

 

También tuvimos música el día que se alojaron en el monasterio nuestros amigos y peregrinos lusitanos. Entonaron varias canciones durante la eucaristía, acompañados de un pequeño instrumento, como una guitarrita, llamado “cabaquiño”, para terminar con un canto a la Virgen, al más puro estilo del fado portugués, que traspasaba el alma. La Virgen María estuvo a punto de salirse del icono de la capilla para abrazar a Rui y agradecerle su voz y sentimiento.

Ya lo decía el libro del Eclesiastés: todo camina, el viento, el sol y hasta los ríos caminan hacia el mar. Y cuando llegan a su puesto vuelven a caminar (Ecl 1,5-7).

Y las Rías Baixas caminan cheas de ledicia (llenas de alegría) cara a Compostela, por el paso de tanto peregrino.

¡Un brindis con albariño: ultreia –suseia!

ULTREIA ET SUSEIA ¡¡¡

Flecha amarilla

 

Este es el saludo que los peregrinos medievales del Camino a Santiago utilizaban antiguamente. Cuando se cruzaban y uno le decía a otro: ¡Ultreia! -“más allá”-,  el otro respondía: ¡Et Suseia! -“más alto”-. Un saludo de ánimo y de fuerza, o quizás en el fondo expresar el deseo de ambos de volver a encontrarse “más allá”,  en Santiago de Compostela; o si eso no fuera posible, “más alto”, en el cielo… Actualmente, muchos se saludan simplemente deseándose “Buen Camino”, pero no faltan peregrinos que siguen conservando esta hermosa tradición.

Aunque no se puede hablar del Camino de Santiago, ya que  El Camino hay que andarlo, hay que sentirse peregrino, hay que dejarse hacer por el camino, sí podemos hablar de la huella que cada rostro peregrino viene dejándonos a su paso por nuestro Monasterio.  Las hermanas hemos visto sus miradas, hondas y profundas, que se asentaban en el alma; hemos curado sus ampollas y escuchado sus silencios; hemos enjugado sus lágrimas que nos hablaban de la vida interior encontrada…

Una experiencia de comunicación, de escucha, de afectos, de historias de vida, reflejo de la sociedad del momento, que nos permite ensanchar nuestro corazón y abrir nuestras  puertas ofreciendo el don gratuito de la acogida, el diálogo, el silencio, la oración.

Así, en el nombre de Cristo, os seguimos,  os acogemos a vosotros, hombres y mujeres, que camináis por el camino de la vida hacia Santiago, sea cual sea vuestra fe.

   ¡¡BUEN CAMINO PEREGRINO, que en el camino de vuestra Vida, la flecha amarilla que os guíe, sea siempre   CRISTO!!

Nadie fue ayer
ni va hoy,
ni irá mañana
hacia Dios
por este mismo camino
que yo voy.

Para cada hombre guarda
un rayo nuevo de luz el sol…
y un camino virgen
Dios.

(León Felipe)

El rostro de Dios nos llega en verano…

San Juan de Dios

 

Rostros nuevos y viejos que aparecen por nuestra casa enriqueciéndonos la vida.

Una visita entrañablemente inesperada nos sorprendió hace unos días. Este especial grupo de peregrinos  residentes, voluntarias y personal   del Albergue Santa Maria de la Paz,  que los Hnos. de San Juan de Dios tienen en Madrid,  quisieron compartir con nosotras el abrazo que habían recibido del Santo.

Gente a la que el alma se le asoma por los ojos,  gente harta de andar sola, sin techo ni hogar, sin más futuro que el minuto siguiente.

Rostros que nos hablan de Dios, que a pesar  del dolor y el sufrimiento grabados en sus huellas, una semilla de vida florece desde la adversidad.

Rostros de la calle llenos de coraje,  valentía, superación  y vida que un día quisieron agarrarse a esa mano tendida por los que se dan por amor a los que nada tienen, y que les dijo; “anda ven, levántate y anda” (Mt 9, 1-8). Esta es tu casa, este es tu hogar…

Rostros que llenaron nuestra casa del rostro de Dios.

Todo lo que hagáis por un de estos pequeños a mí me lo hacéis (Mt 25, 40)

 

 

preparando la semana de estudios monásticos

SEM Junio 2016

 

Esta semana se han reunido en nuestro monasterio la Junta Directiva de la Semana de Estudios Monásticos, de España y Portugal, para preparar el encuentro del próximo año. En un ambiente cercano y de entendimiento entre los distintos componentes del grupo, se fueron perfilando los múltiples detalles de organización, teniendo presente la oración que la liturgia ofrece para estos días, donde habla de que Dios es nuestra fuente y nos concede su inspiración

Oh, Dios, fuente de todo bien, concédenos inspirados por ti pensar lo que es recto…

Entre reunión y reunión, cistercienses y benedictinos, compartieron nuestra liturgia, nuestra familiar acogida y una merienda cena de despedida con albariño y otros caldos da terra galega.

La comunidad creció por unos días y fue un aire fresco convivir con nuestros hermanos y hermanas a quienes nos une Jesucristo a través de la espiritualidad benedictina. Así pudimos vislumbrar por unos días lo que dice la Regla de San Benito

Nada absolutamente antepondrán a Cristo y que él nos lleve a todos juntos a la vida eterna (RB 72, 12)

una búsqueda atenta

Tulebras aula

 

Durante la semana pasada, la hna Ana y la hna Paula, participaron en la primera reunión de superiores y delegados cistercienses de España, preparatoria para el Capítulo General del año que viene. En el Capítulo General, se reúnen los abades y abadesas de la Orden del Císter de todo el mundo y ya desde sus inicios en el siglo XII, los cistercienses gozamos de este órgano colegiado para legislar y potenciar las diversas comunidades.

La asamblea española, tuvo lugar en el emblemático Monasterio de Tulebras (Navarra), primera comunidad femenina cisterciense de la Península, donde se ha desarrollado la vida monástica sin interrupción, desde el año 1157. Fecha en que la comunidad  se trasladó a este cenobio, después de haber llegado a la población de Tudela -proveniente de tierras francesas-, diez años antes, en 1147.

Tulebras claustro

Nuestras hermanas disfrutaron de la calurosa acogida de las monjas de Tulebras, así como de su cercanía y proximidad y, participaron de su sencilla y digna liturgia celebrada en la iglesia, donde cada piedra “cuenta” la historia, de esta comunidad de intrépidas cistercienses.

Tulebras iglesia

 

 

Ahora nos toca seguir profundizando en  lo trabajado, pero sobre todo vivir con alegría y con “una búsqueda atenta”, como decía la oración del 26 de Abril -festividad de San Isidoro de Sevilla-, día en que comenzó la Reunión de la Conferencia Regional Española (RE).

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