feria de la camelia

 

El fin de semana pasado, las hermanas Nevy y Paula, participaron en el 56 Concurso de Camelias de la ciudad de Vigo (Pontevedra). La aportación de nuestra comunidad no fue floral, sino de cosmética natural.

En la Edad Media, los monjes iban a los mercados a vender sus productos,  fruto del trabajo de sus manos. Así, nuestras hermanas acudieron a la Feria de la camelia, con los productos que elaboramos a partir del preciado aceite de esta  flor.

 

 

Dicho aceite  se extrae del prensado en frío de la semilla de la camelia, previa recolección a mano fruto por fruto y su posterior secado al sol. De esta forma, el fruto se abre por sí solo, pues su corteza es tan dura como la madera y proceder a su apertura es muy costoso. Una vez liberada la semilla, ésta se prensa en frío como si fuera una aceituna para producir aceite de oliva. En el caso de la camelia, el porcentaje de líquido oleoso obtenido por kilo de semilla es muy pequeño, de ahí su alto precio, unido a lo laborioso de su cosecha.

 

 

 

La camelia es una planta procedente del Japón, que en Galicia se ha adaptado muy bien, gracias a nuestros suelos ácidos y clima húmedo de temperaturas suaves. Además del uso ornamental, alrededor de ella está desarrollándose toda una industria de variados productos, entre los que se pueden destacar: la cosmética natural (nosotras y la empresa Acemelia), artículos de diseño y ropa (Amelia Palacios) ,pintura (Álex Palacios), mermeladas con pétalos de camelia (La mariquita de azúcar), el té (“Herbs & Symbols”  vinculada al Pazo Quinteiro da Cruz), y bisutería y joyería.

¡¡ Anímate y prueba nuestros jabones, cremas, bálsamos labiales y aceites corporales elaborados entre silencio y fe, a partir de la camelia ¡¡

custodiar la vida en toda su pureza ( rb 49,2 )

 

En comunión con toda la Iglesia, empezamos hoy, Miércoles de Ceniza, el tiempo litúrgico de la Cuaresma, que forma una unidad con el tiempo pascual, hasta Pentecostés. Somos pascuales, el centro de nuestra fe es la muerte y la resurrección de Cristo, que da sentido a nuestra realidad, que a veces es de cruz y otras veces de gloria.

San Benito esto lo tenía muy presente al invitar a todos los monjes, a que  juntos,  custodiasen la vida en toda su pureza durante el tiempo de Cuaresma (omni puritate vitam suam custodiore).  En el capítulo 49 de su Regla, recomienda a los hermanos las prácticas cuaresmales de la abstinencia en la comida y la bebida, la oración, la lectura de la Biblia, el silencio,…., con el fin de que nos ayuden, no a sufrir, sino a descubrir lo esencial de la Vida. Esa pureza benedictina no tiene ninguna connotación moral, sino existencial. Sería sinónimo de vivir nuestra fe en Cristo con integridad.

Así este tiempo nos irá acercando a celebrar la Pascua con una fe despojada de lo accesorio y superficial; de la inmediatez, que a veces no es tan necesaria; de los ruidos interiores y de fuera que nos impiden escuchar a Dios; del tiempo que dedicamos al móvil en vez de estar presentes en cada momento.

Nuestro Creador nos ha regalado el don de la Vida, el don de ser, que ahora nos toca custodiar, cultivar, para que florezca en esta primavera, como las florecillas silvestres del monte Castrove.

nuestra vida está escondida con Cristo en Dios (Col 3,3)

 

Esta semana hemos estado de retiro espiritual. Ya sé la pregunta es automática, pero ¿qué hacen estas monjas de Ejercicios Espirituales, si todos los días están “retiradas”? Pues, sí, una vez al año no hace daño, el ejercitarse más intensamente en la interioridad y en el encuentro con Jesucristo.

Ha estado con nosotras el padre Carlos Gutiérrez Cuartango, Prior de la comunidad de Santa María de Sobrado dos Monxes (A Coruña), compartiendo su experiencia y reflexiones de lo que significa vivir escondido con Cristo en Dios (Col 3,3), que para nada es estar entre muros, sino algo muy distinto. San Pablo está hablando a los Colosenses desde la fe y de que la vida está dentro de cada persona, porque el Reino está dentro de nosotras y nos habita un Cristo interior. ¡Qué bonito¡, pero ¿cómo experimento esto? Muy sencillo, reconociendo mis zonas oscuras, acogiéndome tal y como Dios me ha creado y teniendo la certeza de que las heridas no se eliminan, sino que se iluminan.

Hoy el evangelio habla de ser la luz del mundo (Mt 5,14), solo si me conozco a la luz de Cristo y del amor incondicional de Dios, podré irradiar algo de vida. Conocerme a mí misma no  solo es sinónimo de una introspección terapéutica, sino mucho más. Lo importante es la segunda parte de la sentencia, conocerme,sí, pero a la luz de Cristo. Y esta es la Buena Noticia de Jesús: abrirme a la acción de la Gracia cada mañana y aunque no entienda, confiar. ¡Prueba¡. Es toda una aventura, el viaje más fascinante de tu vida y Dios te llevará por caminos insospechados a contemplar el horizonte jamás soñado.

Que la Palabra de Dios y las palabras de misericordia escuchadas esto días, germinen en la tierra buena de nuestra existencia, como esta landra de carballo que encontrou acougo no musgo (esta bellota de roble gallego que encontró un lugar confortable en el musgo)

roberto (báculo), alberico (monasterio) y esteban (carta de caridad)

 

Este domingo para toda la Orden del Císter tiene un sabor muy original, o sea que nos remite a nuestros orígenes, pues celebramos a Nuestros Padres Fundadores: Roberto, Alberico y Esteban. Estos tres monjes -los dos primeros franceses y el tercero inglés-, vivían según la Regla de San Benito, en el monasterio de Molesmes (Francia), el cual pertenecía a Cluny.

La organización de toda la Orden cluniacense era de tipo vertical y muy centralizada en la abadía de Cluny. Nuestros Padres Cistercienses, al fundar el Nuevo Monasterio o sea Císter (1098), querían vivir más que la letra de la Regla de San Benito, su espíritu y así surgió la Orden Cisterciense, fundamentada en la conformación con Cristo, a través de una pobreza  fecunda, un estilo de vida basado en la simplicidad, la soledad y el silencio.

Cuando la Orden del Císter fue creciendo, su organización ya no fue jerárquica, sino colegial y la red de monasterios cistercienses que llenaron Europa durante el siglo XII, estuvieron vinculados entre sí jurídicamente, de forma que había una interdependencia entre ellos, basada en el mutuo amor. La iniciativa de este desarrollo legal de las relaciones entre los monasterios -que a su vez tiene su fundamento en la unidad y el respeto-, se la debemos al abad Esteban Harding, el tercero de los fundadores, y a su sentido práctico. Esteban es conocido como amante de la Regla y el lugar.

Con Alberico, el segundo fundador, el proyecto del Nuevo Monasterio se fue consolidando y se le conoce como el amante de la Regla y los hermanos. Fue un celoso defensor de la “pobreza fecunda” -que comentamos anteriormente- y que hunde sus raíces en el trabajo realizado por los propios monjes, sin depender de los bienes que los nobles pudiesen regalar al monasterio. Vivían pobremente, pero esa pobreza fecundaba su existencia, pues les aseguraba el silencio y la soledad. Ya no dependían del exterior como las casas de Cluny cuya economía estaba basada en la llamada economía de regalo, sino que los  cistercienses inauguran la economía de beneficio, produciendo sus propias rentas.

Y en los inicios de todo, el abad Roberto, que tras varios intentos de fundar algo nuevo desde su abadía de Molesmes – de donde era abad-,  funda el Nuevo Monasterio con sus compañeros Alberico y Esteban y 21 monjes más, haciendo realidad ese espíritu de renovación del monacato que él llevaba tan dentro.

Qué este anhelo de la novedad de Cristo, inunde nuestras comunidades y a la Iglesia Universal.

comienzo del noviciado de nevy

 

El 12 de Enero, día de San Elredo, día del Bautismo del Señor (como colofón de la Navidad) da el pistoletazo de salida mi noviciado. Pidiendo que mi vida sea una carrera de fondo, un peregrinar continuo a Dios, siendo Cristo, camino y meta.

Como lectura, escogí el pasaje del encuentro de Jesús y la samaritana (Jn 4, 5-15). Me identifico con esa mujer que se ve desbordada por el encuentro con Cristo y que le genera una sed de Él tal que la impulsa a emprender un nuevo camino en su vida.

A mi ese camino me trajo aquí, a Armenteira, donde hallé el pozo del que beber: el carisma cisterciense, la regla de san Benito y una comunidad; me sentí libre, viva, real y respiré, – ¡Esta es el agua, ésta es! – me dije.

Quiero gustar del “ora et labora”, donde la oración y trabajo se funden en un continuo en el que ya no se distinguen; en un ambiente de silencio, tan necesario, para que  dé lugar al encuentro y la escucha de lo que Dios quiera decir a esta samaritana. La “lectio” diaria y constante, siempre nueva, única y personal, es el momento íntimo en el que Jesús te habla a ti. Todo esto hace que mi vida esté siendo como ir navegando en barca, meciéndose con el zozobrar del océano, en silencio, escuchando el suave rumor del oleaje. Dejándote llevar por el viento del espíritu y teniendo como vela la Palabra.

Aprendiendo de la comunidad, cómo hacerlo, pues Cristo tampoco hizo el camino solo. La comunidad es la escuela de caridad (de la que habla San Benito) y las hermanas son maestras y compañeras de camino  en búsqueda.

Una vida tras los pasos de Cristo: pobre, humilde, mansa, orante, vigilante, desprendida, disponible, peregrina y siempre sedienta de Jesús ¡qué siempre tenga sed!

Ya ves, cargada de ilusiones, alegre y con las zapatillas puestas para empezar con buen paso esta nueva etapa.

Solo me sale terminar con un

¡Te bendigo Señor por salir a mi encuentro y te doy gracias por el don de la comunidad!

la comunidad de helfta y la ternura divina

 

 

 

Estamos en el siglo XIII, en la ciudad natal de Lutero, Eisleben, solo que él aún no ha nacido. Lo que sí nace en los aledaños de Eisleben, es Helfta (1229), una comunidad de monjas benedictinas con marcado carisma cisterciense, influenciadas a su vez por los dominicos de la época. Con semejante mezcla de sabiduría, dicha comunidad gozará de una mística femenina basada en la experiencia y en la humanidad de Cristo.

De entre estas monjas de Helfta, la Iglesia celebró ayer -16 de Noviembre- a Sta Gertrudis y pasado mañana, 19 de Noviembre, a Sta Matilde de Hackeborn . Pero en realidad, ellas dos solo son el reflejo de una comunidad buscadora que halló su fuente de inspiración en la Escritura, Liturgia, la Regla de San Benito y los autores cistercienses del siglo anterior.

Su espiritualidad, plasmada en varias obras, va al ritmo de la vida interior,

Siempre he sentido que estabas (Cristo) presente cada vez que volvía a mi interior (Sta Gertrudis).

Pero este “sentir”, no tiene nada que ver con sentimentalismos románticos, pues si muchas veces la presencia del Señor va acompañada de manifestaciones sensibles o afectivas, otras no se le ve. Entonces el Señor responde a esa invisibilidad

Por la demasiada visibilidad que estorba la visibilidad clara de los amigos, por ejemplo, como es costumbre en el abrazo o en el beso, que se privan del goce de la vista.

Influenciadas por la gran personalidad de Matilde de Magdeburgo –beguina que ingresará en Helfta en 1271-, la experiencia de la “supletio”, impregnará la teología de Helfta. Cristo,  en su inmensa misericordia, suple la fragilidad humana y nos une a Él con pureza de corazón. La acción de la Gracia, está siempre presente y practican un ascetismo positivo, encaminado a la unión íntima con Cristo. Nada de sufrimiento para alcanzar la salvación, ni asomo de un Dios justiciero, todo lo contrario, la ternura divina.

Ahora nos toca a la Iglesia de hoy, hombres y mujeres, rescatar esta cristología femenina tan liberadora y vital.

san bernardo embebido en la palabra divina

 

Hace dos días tuvimos la suerte de poder escuchar en comunidad, a la religiosa del Sagrado Corazón, Dolores Aleixandre y gozar de su estima tierna y viva por las Escrituras. Y ello nos lleva a que hoy, en el día de San Bernardo, no se puede hablar de él, sin mencionar la Palabra de Dios, fuente de su inspiración.

Como el mismo Abad de Claraval dice, “hablamos con palabras, pero la Palabra no habla”. Esta sentencia suya nos invita a entrar en el secreto del silencio que es donde podemos oír la voz de Dios, sin palabras, sin sonidos.

En la práctica monacal de la lectio, lo que se trata, es de contactar con esa voz del Padre que se nos da a través de la Biblia. La lectio se ejercita todos los días, entre el naranja y el violeta del amanecer, cuando todavía es noche y va despuntando el sol que nace de lo alto, que es Cristo. La intimidad  entre la Escritura y la monja llega a su culmen en el silencio de la mañana, con el trino de los pájaros, el sonido de la lluvia y el canto madrugador del gallo; por la ventana entra el aire fresco de un nuevo día preñado de vida y bendición.

El contacto asiduo –y esto es lo importante, la asiduidad-, con la Palabra, nos guía, en y con Jesús, a ese lugar dentro de cada una de nosotras, donde resuena su Presencia.

Hay en la persona, en lo profundo de su corazón, alguna palabra sin voz, sin sílabas, sin forma alguna. (Guillermo de Saint- Thierry)

FELIZ DÍA DE SAN BERNARDO ¡¡¡¡

jornadas monásticas 2019: ora et labora et lege

 

 

La vida espiritual da mucha hambre, y sino que se lo pregunten a las participantes de las Jornadas Monásticas que han tenido lugar en nuestro monasterio, este primer fin de semana de Julio.

Las labores en el campo, tales como recoger y partir leña, limpiar el musgo del claustro, o sacar las malas hierbas del jardín, equilibraron el horario monástico, pero también abrieron el apetito. Y no solo el trabajo manual al aire libre, sino que la lectio divina, la oración y liturgia, así como las charlas impartidas por las hermanas, despertaron la sed interior o el anhelo de Dios, que todos llevamos dentro.

A esto hay que añadir, el buen tono del grupo, y la intensidad espiritual, que como dijo una participante: estos días han sido como un “concentrado monástico”.

 

 

Todo lo experimentado y aprendido en estas Jornadas irá dando su fruto durante la vida. Es algo que no se puede explicar con palabras, pues éstas se quedan cortas. Mejor lo expresan el silencio, que surge de la práctica de la lectio; o la danza, acompasada por las ramas de los árboles  y el canto “do paxariño de San Ero”; o el diseño,  que brotó de lo más hondo y personal  de cada una para compartir lo que significó “mi encuentro con Armenteira”.

 

 

 

La piedra del suelo de la parte derecha de la foto está muy limpia, pero si te fijas bien, aún falta  el rincón de la izquierda del claustro, que tiene un tono amarillento. ¿Quién se anima a terminar la tarea en las próximas Jornadas Monásticas? ¡Te esperamos¡

 

¡¡FELIZ CELEBRACIÓN DE SAN BENITO QUE ES ESTE JUEVES DÍA 11 DE JULIO ¡¡

“lectura a lo divino” y jornadas monásticas

 

Hace muchos siglos, que los cristianos llevamos practicando un método de lectura de la Sagrada Escritura, que se llama Lectio divina. Cómo habrás adivinado está escrito en latín y se podría traducir por: “Lectura a lo divino” o en galego, “lectura ao xeito divino” . Con el  paso de los años, este método de acercamiento a la Palabra, quedó relegada a los monasterios, pero es un tesoro de toda la Iglesia.

A continuación tienes una guía práctica de la Lectio Divina. Puedes empezar por el evangelio del día y si quieres profundizar sobre el tema, no te pierdas las Jornadas Monásticas que tenemos del 4 al 7 de Julio.

  • Busca un lugar recogido, una mesa y una silla. Coge la Biblia y una libreta y un bolígrafo. Puedes encender una vela y acompañarte de un icono, pero nada más, no cojas ningún comentario al Evangelio.
  • Dispón de un tiempo de tranquilidad, veinte o treinta minutos sin interrupciones; apaga el móvil.
  • Respira profundamente dos o tres veces y toma consciencia de tu cuerpo. ¿Me duele algo? ¿Noto alguna tensión muscular? ¿Qué estoy sintiendo ahora? Anótalo.
  • Busca la cita del evangelio del día en la Biblia y haz una primera lectura seguida del texto (Lectio). ¿Qué dice el texto? ¿Qué personajes hay? ¿Sobre qué hablan? ¿Qué hacen? ¿Dónde se desarrolla la escena? ¿Qué ocurre? Cuéntate a ti misma lo que acabas de leer.
  • Realiza una segunda lectura, pero esta vez mu-y, mu-y des-pa-ci-o. Parándote en cada palabra y en cada silencio entre palabras. Puedes incluso ir tan lenta que vayas “respirando” cada sílaba. Esta lectura pausada es lo nuclear de la lectio, no tengas prisa. Aunque solo hagas esto en tu tiempo de lectio, ya es maravilloso.
  • Si alguna de estas palabras te llama la atención, interrumpe tu lectura y repítela varias veces- incluso en voz alta-, dejándote afectar por ella, descansa en ella.
  • Cuando veas que la “rumia” de esa palabra concreta no da más de sí, continúa tu lectura hasta que otra palabra sobresalga del texto y te sientas “tocada” por ella.
  • No te preocupes si se trata de preposiciones o conjunciones o palabras que sueltas no tienen ningún sentido, en este ejercicio, tú no lees, es el Evangelio el que lee tu corazón. Puedes copiar estas palabras, casi dibujarlas, en tu libreta.
  • ¿Qué te dice el texto? ¿Qué te descubre dentro de ti? ¿Saca a la luz algo que te ha ocurrido recientemente? Escríbelo.(Meditatio)
  • ¿Qué le digo yo al texto? ¿Cuál es mi resonancia interior? ¿Puedo nombrar algún sentimiento o emoción? Escríbelo.(Oratio)
  • Permanezco sentada en silencio y si mi imaginación se dispersa o me duermo, vuelvo a algunas de las palabras clave acompañándolas de la respiración. Ahora no tienes nada que escribir, sino solo dejar que la Palabra “escriba” en tu jornada. (Contemplatio)

 

¡¡¡¡ Déjate sorprender por Jesús, a través de su  Persona y Palabra  ¡¡¡

jornadas monásticas del 4 al 7 de julio de 2019

 

Puedes participar de una experiencia de vida monástica durante tres días en nuestro monasterio; seguir el ritmo de la comunidad, orar y trabajar con las monjas. Habrá alguna charla sobre temas monásticos desde la experiencia y momentos de oración silenciosa. Será un grupo pequeño con la oportunidad de conocer más de cerca los tesoros del monacato. El encuentro está abierto a participantes de ambos sexos, de menos de 45 años y  las plazas son limitadas.

El precio de las Jornadas monásticas incluyendo la estancia  y el desayuno, comida  y cena de los todos los días es de 135 € por persona.

Fechas de la  Jornada Monástica: 4-7 de Julio del 2019

Llegada: Jueves 4 de Julio antes de las 18,30 h

Salida: Domingo 7 de Julio por la tarde o Lunes 8 de Julio por la mañana, si prefieres

Plazo de inscripción: hasta el 30 de Junio

 

Para más información contactar con: 662 17 44 08 Hna Paula Téllez de Armenteira

Email: paula.armenteira@gmail.com

 

Quizás quieras comenzar este verano dedicándote un tiempo  y  un espacio a ti mismo, participando de un encuentro con Cristo, de una experiencia “oceánica” como nos dice Thomas Merton, un monje cisterciense del siglo XX

 

Nuestra oración se convierte en una silenciosa inmersión en el océano del ser que es a la vez Dios y nosotros

 

Fotografía: Iván de la Cruz. Fuente del Monasterio de Armenteira. 

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