la sabiduría está en los árboles

 

Estos días en Galicia estamos de luto, por las personas que han muerto, los hogares quemados y la Naturaleza calcinada, a causa de los incendios  forestales. Y porque atentar contra la  Creación es atentar contra nosotros mismos, contra los demás y contra Dios. El verde paisaje gallego se ha tornado de un gris cenizoso.

San Bernardo decía

He aprendido más entre los árboles y las piedras que lo que les he escuchado a los maestros

Y el gran escritor norteamericano Henry David Thoreau del siglo XIX

Me dirigí a los bosques porque deseaba vivir deliberadamente, enfrentarme solo a los hechos esenciales de la vida y ver si no podía aprender lo que tenían que enseñarme y no, cuando llegase la hora de la muerte, descubrir que no había vivido.

Los árboles, con su estar majestuoso en  los montes, son como un espejo en el que podemos ver reflejada nuestra verdadera identidad. Ellos saben en dónde están y nos devuelven nuestra estabilidad interior. Nos enseñan, sin palabras, lo esencial de la vida, solo con pasear entre ellos y respirar su presencia. Como dice la poesía del maestro Zen, Rafael Redondo

El árbol me conoce,

saben de mí la nube y la montaña.

El Miércoles de Ceniza se ha adelantado “na nosa terra galega”, ahora nos toca recuperar el verdor del rural, el aire húmedo “das nosas carballeiras e a flor do toxo” (de nuestros robledales y la flor del tojo), porque como apuntaba Hildegarda de Bingen, monja alemana del s XII, el verde da vigor y limpia la mirada.

felicidades, flores y frutos

 

Luna llena y niebla al amanecer.

En este tiempo de final del verano, en una sociedad rural, como era la de los primeros siglos de nuestra Era, la Iglesia celebra hoy el día de las Témporas de acción de gracias, por las cosechas recibidas a lo largo del año. Día de alabanza por las flores y los frutos que nos regala la Tierra y de petición ante nuestra indigencia y la inmensidad de Dios.

En la actualidad, a muchas personas el contacto con la Naturaleza le queda muy lejano y no digamos el trabajo de la agricultura. Pero lo importante, es comulgar con el espíritu de esta celebración litúrgica, descubriendo el trabajo como un valor y una práctica espiritual, que nos humaniza y nos sumerge en la Creación. ¿Y todas las personas que están en paro? Miremos a ver si podemos generar algún puesto de trabajo en nuestro entorno, aunque solo sea contratar a alguien por unas horas. Y sino, mientras tanto, hagamos nuestras tareas con plena consciencia, con alegría y “rumiando” en nuestro interior silencioso alguna palabra de salvación.

Evocando con un día de retraso, nos trasladamos a la fiesta de ayer de San Francisco de Asís, hombre de Dios, enamorado de la Naturaleza y nos lo imaginamos correteando por los paisajes de la comarca de la Umbría. Muy cerca de la ciudad de Asís, se encuentra la pequeña población de Foligno, donde vivió la mística Angela de Foligno (1248-1309). Así de actuales y profundas suenan sus palabras

Dios me atrae hacia sí. Y si digo que me atrae con dulzura o amor o cualquier otra cosa que pueda ser nombrada o pensada o imaginada, es todo falso, pues no me atrae con nada que pueda ser nombrado ni pensado por el más sabio del mundo; y si digo que es todo bien, lo destruyo.

 ¡¡ Muchas felicidades a nuestra querida Mari Paz en el día de su cumpleaños con todo nuestro amor y dulzura ¡!

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