Un canto de alabanza al Creador, porque nos ha dado la tierra que nos regala sus variados y abundantes frutos. Esta a “nosa terra galega”, que en esta época del año, nada más salir al campo, nos ofrece castañas, setas, higos,…, todo tipo de hierbas aromáticas y medicinales; la semilla de la camelia para obtener su preciado aceite; y si además tenemos una pequeña huerta, ya apuntan las nabizas y el navicol, “as cabaciñas”, y todos los productos del invernadero que hemos estado saboreando durante todo el verano.

¡¡ No caben más color, más aromas y sabores !! Como dice el profeta Joel

No temas, tierra de cultivo, salta de gozo, alégrate,

porque el Señor ha hecho proezas (Jl 2,21)

Dios nos ha dado un corazón de tierra, blandito y esponjoso, donde pueden crecer el amor y la alegría, solo depende de nosotras trabajar ese suelo cordial, pues el sol de la Gracia y la lluvia de la inteligencia, se nos regalan. Así podremos comer, cada una de nosotras, de nuestro propio huerto interior  y también repartir  esos frutos, para que se alimenten quienes están a nuestro lado.

Gracias Señor, por el discurrir de las estaciones y de los años y por la sabiduría que derramas sobre la amistad ¡¡

¿Has encontrado los membrillos en la foto? Pista: parecen peras.