año nuevoEl irrepetible Prólogo del Evangelio de San Juan comunica que la Palabra era la luz verdadera que alumbra a todo hombre. La primera lectura de la eucaristía de hoy, tomada de la primera carta de San Juan, nos dice que “ninguna mentira viene de la verdad”, siendo que la verdad es Cristo, la Palabra que existía en el principio.

Nuestra verdad profunda es esa. Que vivimos, nos movemos y existimos en Cristo. Fuera de él no hay nada. Y nada es la mentira: la idea engañosa de que no somos en Cristo, plenitud y gracia. Todo lo que nos separa de esa dulce verdad es falso. Dijo el Maestro Eckhart en el siglo XIII: “Hemos de ser un único hijo que ha sido engendrado eternamente por el Padre”. Un único hijo, unidad en Cristo Jesús.

Para salir de nuestras falsas creencias, aquellas que nos causan sufrimiento y que nos separan de la dichosa verdad, necesitamos incorporar a nuestras vidas algún proceso de indagación. En el siglo IV Evagrio Póntico combatía, como buen asceta, los pensamientos erróneos, los logismoi.  Son los pensamientos que deforman la realidad, que nos hacen sufrir y que no proceden de nuestra naturaleza original (hecha a imagen y semejanza de Dios).

En el siglo XXI hay otras personas que han franqueado la puerta del sufrimiento y que nos alumbran y ayudan a recorrer el camino de la indagación (o combate espiritual, si se prefiere). Una de ellas es Byron Katie. Su método, llamado “El Trabajo” somete los pensamientos estresantes a una batería de cuatro sencillas preguntas: 1) ¿Es verdad? 2) ¿Puedes estar absolutamente seguro de que es verdad? 3) ¿Cómo reaccionas cuando crees en ese pensamiento? 4) ¿Quién serías sin ese pensamiento? El final del proceso es invertir la afirmación original, descubriendo con asombro, muchas veces, la verdad oculta tras nuestras proyecciones. El proceso es liberador porque la verdad es siempre dulce.

Termina el 2014 y comienza un nuevo año. Podemos hacer bellos propósitos pero el único importante es descubrir nuestra verdad. Nuestra sencilla y amorosa verdad.

¡Felicidades!