esta es la casa de Dios y la puerta del cielo (Gen 28,17)

 

Hoy estamos de fiesta, pues es la dedicación de nuestro altar, celebramos las “piedras vivas” que dan sentido a la vida comunitaria como rostro de Cristo. Un rostro femenino, acogedor y natural. Una semilla pequeña, pero llena de potencia germinativa. Un lugar donde adorar a Dios es Espíritu y Verdad (Jn 4, 23s)

Este mensaje se lo  da Jesús a la mujer samaritana: Créeme mujer, le dice, entregándole una misión de renovación dentro de la Iglesia, donde nuestra voz y dignidad sea tenida en cuenta. Nos queda mucho camino por recorrer, pero vamos dando pequeños pasos.

Compartimos nuestro gozo y misión con todos vosotros. Un abrazo grande, grande ¡¡¡

la cena del señor y su más allá comunitario

 

Nos viene bien recordar que ahora comenzamos el Triduo Pascual – Viernes, Sábado y Domingo-, porque para los judíos, el día comienza la víspera, así que con esta celebración nos introducimos en el tiempo litúrgico, que durará Tres días y que discurren según una continuidad celebrativa. Pues esta ceremonia no se cierra, continúa en la Adoración de la Cruz de mañana y en  la Vigilia Pascual, de la noche del Sábado.

El lunes de esta semana Jesús participaba de otra cena, no era la Cena del Señor o Última Cena que hoy vamos a rememorar con esta celebración, sino que estaba en Betania, en casa de sus amigos, Marta, María y Lázaro (Jn 12, 1-11).

Días antes, Jesús dejó de aparecer públicamente y se retiró a la región vecina, al desierto y pasaba el tiempo con los discípulos (Jn 11, 45-57). Amigos, discípulos son el pequeño círculo que rodea a Jesús  días antes de su muerte. Busca la cercanía y la intimidad, intuyendo lo que se le viene encima.

En la cena de Betania, María rompe un frasco de perfume de nardo carísimo y su aroma inunda toda la sala. En la Cena del Señor, el que se rompe y se derrama es Él, en los signos del pan y del vino, para alimentar nuestra fe y visión del universo.

La vida del alma se toma directamente del altar, con asombro y sin análisis, como el poeta toma la carne y la sangre de la poesía directamente del prado y del río, sin sofisticación, sin crítica, con humildad y amor. (Evelyn Underhill)

Jesús dijo: yo no he venido a ser servido, sino a servir y a dar la vida en rescate por todos (Mc 10, 45). Hay un vínculo entre el servicio y el dar la vida. Se trata de  una entrega que no es estéril, sino que engendra comunidad. Muero a mí misma para los demás. Y la Cena del Señor une el morir de Jesucristo con su  servicio  a la Humanidad, Él muere para seguir vivo en cada uno de nosotros reunidos en la ecclesia.

Hay una relación entre servicio (morir) y comida: “el propio Jesús no ha teorizado sobre dicha relación y nunca ha dicho qué era. Tal vez no lo supo, la había vivido en el gesto eucarístico que une la inminencia de la muerte y su más allá comunitario” (Paul Ricoeur)

No existe aspecto sacrificial alguno, solo significar que la vida no termina y que pasa a través de la muerte hacia la gloria. Pues del mismo modo que  no nos resistimos a lo que ocurre –nos guste o no, nos apetezca o no-, y el tránsito por la aceptación nos cambia la mirada de la realidad, de forma que ya no es igual que antes; así, la resurrección después de la muerte no es volver a esta vida, sino que los parámetros  son otros –incomprensibles, inaprehensibles- y entraremos  en la bienaventuranza eterna.

En esta Cena, Jesús nos deja unas palabras de salvación –ahora en el argot informático se habla de palabras poderosas, cuando quieres captar la atención sobre un evento-. Jesús tiene palabras, no solo poderosas, sino de salvación.

Cristo imprime, hunde, inscribe esta caridad mutua y continua, muy profundamente en nuestros corazones  con la palabra y el ejemplo cuando dice: amaos los unos a los otros como yo os he amado. (Balduino de Ford, monje cisterciense s XII)

 

la escuela de helfta: Sta Gertrudis y Sta Matilde

 

Gertrudis

 

 

Hace dos días, el 16 de Noviembre, celebrábamos la fiesta de Santa Gertrudis La Magna, y dentro de dos días, el 19, celebraremos la de Santa Matilde de Hackeborn.

Matilde fue la maestra de novicias de Gertrudis, y las dos pertenecían a la comunidad del Monasterio de Helfta, también llamadoEscuela de Helfta”, por la intensa actividad científica y la profunda vida espiritual que allí se llevaba.

La teología de esta “Escuela de Helfta”, es totalmente experiencial, positiva: “Teología de la Gracia”; es una alternativa femenina a la teología masculina de entonces que era puramente discursiva.

Gertrudis fue la gran representante de esta teología, que tenía en cuenta:

  1. El lenguaje metafórico.
  2. La integración de los sentidos.
  3. La experiencia muy concreta de Dios.

 

En Helfta se da también un elemento muy actual: Un proyecto comunitario común, orientado hacia lo esencial, que es la búsqueda de Dios. Como dice Gertrudis

Un Dios Amor-Ternura capaz de transformar nuestras vidas.

Matilde es la artífice callada de este corazón común que moviliza a todos los miembros del cuerpo monástico.

Para la realización de este proyecto, en la vida de cada hermana y en el conjunto de la comunidad, se ponen en juego todos los medios necesarios:

1.Preparación cultural (illuminatio mentis), libros, estudios, copia de las tradiciones

2.Intensa vida espiritual y litúrgica comunitaria (adhaesio cordis).

3.Una vibrante vivencia de la vocación monástica, que llenaba los claustros helftianos con una frescura siempre joven por el amor (actuatio caritatis)

 

Escribe el P. Raymond

Siempre es divertido descubrir lo viejo que es lo nuevo. En nuestro siglo XX todo el mundo religioso fue removido por doctrinas que parecían y sonaban como nuevas: Teresa de Lisieux nos proporcionó la “Infancia espiritual”; Isabel de la Trinidad la “alabanza de gloria…”

Todas estas doctrinas, aparentemente nuevas, se encuentran, no en semilla, fijaos bien, no en tierno brote, sino en una flor completamente abierta, en las cistercienses del siglo XIII, Matilde de Hackeborn y Gertrudis la Grande, y son flores típicamente benedictinas, pues brotan de la vida litúrgica y están profundamente arraigadas en el Oficio Divino y la Eucaristía.

Y  las monjas de Helfta  también crecieron porque seguro que cortaban el césped con  pasión !!

thomas merton, un escritor “oceánico y omnívoro”

Eurisaces

 

El pasado Martes, 27 de octubre tuvo lugar la presentación del Libro “Ocultarse en una hoguera”, sobre los Diarios del monje-escritor Thomas Merton (1915-1968). En el evento participaron el editor, Javier González Lamelas; el autor, Ramón Cao Martínez y la hna Paula Téllez González, encargada de presentar el texto. El acto se desarrolló en un agradable espacio, mezcla de cafetería y local para eventos culturales, en la ciudad de Orense.

Mientras los asistentes iban ocupando sus sillas, pudieron disfrutar de un montaje visual sobre la vida de Merton, preparado cuidadosamente por Ibán Cao, con jazz y gregoriano de fondo –el monje trapense era un enamorado del jazz-. La presentación de la hermana Paula fue discurriendo en un tono vital y monástico, comparando el texto con un pequeño claustro y sus cuatro alas, que correspondían a las cuatro partes del libro. Después, se entabló un breve diálogo entre los dos “embrujados” por Merton, el profesor y autor, Ramón Cao y la hna Paula, que compartieron su jugosa experiencia y conexión con los textos del trapense y “maestro de la atención”. Se terminó escuchando la voz del propio Merton en la única grabación de vídeo que existe de él, pocas horas antes de morir accidentalmente en Bangkok. A la calidez del ambiente contribuyeron la soprano Ilduara Perianes y el maestro Ángel Losada, al piano, interpretando  a Bach y Schumann.

Un lenguaje fluido, un trato elegante y fino de los textos diarísticos de Merton, la ubicación de los mismos en la vida del cisterciense, hacen que la voz del monje sea escuchada de una forma contextualizada e íntegra y se perciba como verdadera.

Thomas Merton, según lo califica el maestro Ramón Cao fue un lector “oceánico y omnívoro”, pero también un escritor de la misma índole que dice de sí mismo

Por lo que a mí respecta, siempre he deseado escribir acerca de todo. No hablo de escribir un libro que lo abarque todo -tarea por lo demás imposible-, sino de un libro en el que todo tenga cabida. Un libro con algo de todo aquello que surge por sí mismo de todo. Que tenga vida propia. Un libro digno de fe. De hecho, ya no lo considero un “libro”  (Diario, 17 de julio de 1956).

pero… ¿qué es un monasterio?

cesta y calabaza

 

 

Hagamos un recorrido litúrgico de los días pasados con toda su riqueza celebrativa y vital. El día 5 de este mes, Témporas de acción de gracias, pusimos ante el altar los frutos del campo. Sí, la calabaza es de nuestra huerta –y no de Mercadona-, y la caléndula y las castañas para hacer el jabón. Como en los primeros años del cristianismo, la sociedad era sobre todo rural, al final del verano, se ofrecía la cosecha con un doble motivo: agradecer el año ya pasado y pedir la bienaventuranza para el siguiente. Todo ello “regado” con la lluvia de la reconciliación.

chicos y calabaza

Tuvimos la suerte de contar esa mañana con un grupo de 1º de bachillerato del colegio Santiago Apóstol de los jesuitas de Vigo, que participó de esta realidad a tres bandas –bendición, petición y reconciliación-, compartiendo un espacio de silencio, lectura reposada de la Palabra y un diálogo que comenzó con la preguntita: pero… ¿qué es un monasterio? . ¡Ah¡, y antes de todo, ¡móviles al suelo¡, para poder conectar con la “quies” monástica (paz, tranquilidad, silencio).

Un día antes, fue San Francisco de Asís, este santo tan encantador y “chisposo” que tiene un mensaje para la Iglesia de hoy:

¿Has pensado ya lo que es evangelizar a la gente? Mira, evangelizar a una persona es decirle “Tú también eres amado de Dios en el Señor Jesús”. Y no solo decírselo, sino pensarlo realmente. Y no solo pensarlo, sino portarse con ella de tal manera que sienta y descubra que hay en ella algo de salvado, algo más grande y más noble de lo que ella pensaba, y que se despierte así a una nueva conciencia”

 

Mª Ángeles pintando

 

Y un día después, el 6 de Octubre, nos unimos a todos los Cartujos para conmemorar a San Bruno, su fundador, que allá por el siglo XII se hizo amigo de nuestros fundadores cistercienses –Roberto, Alberico y Esteban-, en el monasterio de  Molesmes, antes de que estos fundasen Císter y él la Cartuja. Recordando la más que silenciosa película sobre estos solitarios, El Gran Silencio, escuchamos la sabiduría del Abad Guigo II , de La Gran Cartuja de Grenoble, que conjugando el evangelio del día de las Témporas y el de hoy (Lc 11, 9), reza así

El Señor mismo dice: “buscad y hallaréis, llamad y se os abrirá”. Buscad leyendo y encontraréis meditando, llamad orando y se os abrirá contemplando

Repite varias veces esta frase en tu interior, déjala reposar y… descubrirás lo que es un monasterio del  corazón.

Verdaderamente ha resucitado el Señor, aleluya

MP y yo petroglifos

Durante esta semana de la octava de Pascua, leemos en los evangelios que el encuentro con el Resucitado, no tiene lugar al mismo tiempo para todos: las mujeres, María Magdalena, los dos de Emaús,…, es decir, se trata de un acontecimiento asincrónico.

Entonces, ¿cuándo es Pascua?En el momento menos pensado, el Resucitado puede encontrarse con cualquiera, en el momento menos pensado puede ser Pascua para cualquiera (J. B. Metz)

La experiencia pascual es tan real que los evangelios la describen como el comer, el tocar, el hablar con Jesús, pero sabemos que no se trata de una realidad  sensible, sino de una vivencia interior que bien se podría describir con las palabras de James Finley, en su libro, “El palacio del Vacío de Thomas Merton”

Los momentos en que despertamos fugazmente llegan cuando llegan y esos momentos les son dados a quienes les son dados, pero lo que parece claro es que el mundo sería un lugar apagado si no fuera por la luminosidad de esos efímeros destellos de despertar

Que la luz del Cirio pascual llene de luminosidad nuestra vida…somos Luz.

Triduo Pascual, el claroscuro del misterio

Tres calas

 

Hoy es Jueves Santo, el día del amor fraterno y en el que celebramos la Cena del Señor, pero el Triduo Pascual  comienza mañana  e incluye: Viernes Santo, Sábado Santo y Domingo de Resurrección.

El teólogo y místico alemán Johann Baptist Metz escribe,

Los creyentes no tienen incondicionalmente una respuesta sino precisamente una pregunta tan grande que pueden transformarla en plegaria, en una plegaria que no solo puede desembocar en júbilo sino también en un (silencioso) grito.

Ante el sufrimiento, a veces, no tenemos una respuesta, pero sí un profundo y doloroso interrogante que podemos transformar en oración y es lo que celebramos el Viernes Santo, presentarle al Señor y a nosotros mismos nuestros interrogantes más vitales.

Y hablando sobre la teología del día del Sábado Santo, dice:

Nosotros vivimos aún en zonas de claroscuro, en situaciones de eclipse parcial; también nosotros somos, en este sentido, personas de Sábado Santo, personas que en un sentido completamente temporal aún tiene algo que esperar, no sólo para sí mismas, sino también para los demás, para la humanidad.

El “claroscuro” de las tres calas nos acompañará en estos días hasta el resplandor radiante del Domingo de Resurrección. Y a nosotras también nos acompañan, las voces armoniosas y profundas de la comunidad de hermanos de La Salle de Santiago, que están pasando estos días en la hospedería.

HORARIO DE LOS OFICIOS DE SEMANA SANTA:

JUEVES SANTO: 18,15 H

VIERNES SANTO: 17,00 H

SÁBADO SANTO: 22,00 H

DOMINGO DE RESURRECCIÓN: 11,00 H
 

Semana Santa, camino de despojo

castaño 2_baja resolución

En unas reflexiones sobre el Domingo de Ramos en el año 1997, el místico y maestro Zen alemán, Willigis Jäger, escribía

Hoy es Domingo de Ramos. Apenas pasa una semana sin que alguien me hable del sufrimeinto o de la muerte de amigos y conocidos(…)Lo que llamamos doloroso no es diferente de lo que llamamos  placentero. A nuestra razón le resulta difícil comprenderlo. Pero nuestra naturaleza más honda, que se expresa en nuestra persona dolorida, desconoce bien y mal, alegría y sufrimiento. Se realiza como lo que hay en cada momento.

La lectura solemne de la Pasión en la celebración de hoy, nos zambulle en el dolor de Jesús, para desde ahí mirar y escuchar la Cruz como “lugar de revelación”, para no quedarnos en el dolorismo, sino para llenarnos del misterio pascual. Pues como dice otro teólogo alemán, Karl Rhaner

La persona carente de misterio, incapaz de comfiar y de dejarse consolar (…) se vuelve más manipulable que nunca

 

Esta Semana Santa se nos presenta como un camino de despojo para seguir a Jesús de forma arriesgada y liberadora. Como nuestro castaño centenario, desnudo y sin hojas que hagan resistencia, esperando que el misterio de la primavera llegue a él. Será el último árbol en vestirse de verde.

HORARIOS DE LOS OFICIOS DE SEMANA SANTA:

JUEVES SANTO: 18,15 H

VIERNES SANTO: 17,00H

VIGILIA PASCUAL: 22,00H

A los pies de la humanidad

 

lavatorio

Comenzamos el Triduo Pascual con la celebración del Jueves Santo. La riqueza de lo simbolizado este día es inmensa. El lavatorio de los pies y el sacramento de la Eucaristía. Doble significación de servicio y entrega. Ese es Jesús. Ese el camino que nos dejó.

El Evangelio de Juan será proclamado esta tarde en todas las iglesias de occidente. Y ¿qué tiene de característico Juan? Nos señala Fray Marcos, fraile dominico:

El más espiritual y místico de los evangelistas, el que más profundiza en el mensaje de Jesús, ni siquiera menciona la institución de la eucaristía. Sospecho que la eucaristía se había convertido ya en un rito mágico y formal, vacío de contenido, y Juan quiso recuperar para la última cena el carácter de recuerdo de Jesús como don, como entrega. Jesús denuncia la falsedad de la grandeza humana que se apoya en el poder o en el dominio de los demás, pero proclama que la verdadera plenitud humana está en parecerse a Dios que se da sin condiciones ni reservas.

Jesús se sitúa en lo más bajo: a los pies de la humanidad. Y sigue diciendo Melloni: “para encontrarlo hay que buscar por abajo, decrecer, abajarse hasta lo ínfimo. Entonces lo hallamos a nuestros pies”

Si esto es así ¿por qué hemos convertido el sacramento central de la vida cristiana, la eucaristía, en un acto devocional, vacío de inspiración?

Para el medieval San Bernardo, la relación con Cristo es un proceso de asimilación, casi gástrica. Algo tan íntimo y transformativo que acaba en unidad plena:

Me come cuando me reprende…Mandor cum arguor; me traga cuando me instruye…glutior cum instituor; me consume cuando me cambia…decoquor cum immutor; me digiere cuando me transforma…digeror cum transformor; me une a él cuando me conforma consigo … unior cun conformor.

Nos come y le comemos para vincularnos más estrechamente a él…quo arctius illi adstringamur.

El servicio…como expresión del amor en plenitud…no es algo “evidente”, es casi contra-evolutivo. El instinto de supervivencia nos lleva al dominio y apropiación. A las falsas seguridades. Jesús invierte el orden. Penetra en la interconexión de todos con todos. En la necesidad de servir para dar Vida…para “vincularnos más estrechamente a él” y en él, a la Realidad misma de la que participamos todos.

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